Consejos para la limpieza de primavera en el hogar

La limpieza de primavera es sinónimo de renovación, de cambio al entrar en una nueva estación.
Esta limpieza profunda no es muy diferente a la limpieza habitual, pero se hace hincapié en algunas tareas, como mantener el hogar libre de polvo y ácaros.

La limpieza de primavera supone un esfuerzo notable, así que, en primer lugar, te compartimos unas recomendaciones antes de comenzar a limpiar.

ANTES DE EMPEZAR LA LIMPIEZA PRIMAVERAL

Estas recomendaciones te ayudarán a ahorrar tiempo y esfuerzo en tu limpieza de primavera:

Planifica. El primer paso es planear las tareas, el orden de éstas y cuántos días vas a emplear (no realices toda la limpieza en un solo día).

Organiza la limpieza por zonas: habitaciones, muebles y rincones. Empieza por las zonas que no limpias a diario: armarios, estanterías, etc. Deja para el final los espacios que limpias con más frecuencia. Y acuérdate de limpiar de arriba abajo para no manchar lo que ya has limpiado.

Con las tareas y el tiempo organizado, habrás establecido límites y la limpieza será más llevadera.

Productos de limpieza. Organiza los que vas a necesitar, para evitar buscarlos mientras estás limpiando cada habitación. Siempre que puedas, usa productos naturales como: vinagre, bicarbonato, sal y limón. Para la suciedad más difícil, si usas productos químicos, sigue las instrucciones del fabricante y no los mezcles.

Prepara también los utensilios de limpieza que emplearás como: escoba, fregona, cepillos, paños, esponjas, guantes, bolsas de plástico, etc.

Reparte las labores de limpieza entre todos los inquilinos. Divide la limpieza por partes y asigna las tareas a cada miembro que resida en la vivienda.

✅ Abre las ventanas para ventilar. Se renovará el aire y se secarán humedades. Abriendo las ventanas de los extremos de la vivienda, se creará una corriente de aire que circulara por toda la casa.

Revisa qué tienes en casa. Deshazte de lo que ya no utilices y dónalo o regálalo. Lo que esté en mal estado, deposítalo donde corresponda.

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LIMPIEZA DE PRIMAVERA POR ESTANCIAS

Lleva a cabo la limpieza primaveral por habitaciones, repasando y eliminando las cosas que no utilizas. Intenta no recargar con cosas las estancias, ya que con menos cosas menos hay que limpiar.

SALÓN

El salón es un espacio multifuncional y es importante mantenerlo ordenado y despejado.

  • Como te hemos aconsejado, no acumules más cosas de las necesarias, evita recargar con decoración.
  • Cambia los textiles de invierno (como las fundas del sofá) por otros más ligeros y frescos (en algodón o lino) y en tonos claros. Lava estos textiles de invierno y guárdalos en bolsas textiles para que transpiren.
  • Sin las fundas, pasa el aspirador con su cabezal especial para tapicerías por los sofás. Insiste en los reposabrazos y en la parte trasera del sofá. Si el sofá puede desmontarse, hazlo para aspirar el armazón. También limpia la base con un trapo húmedo.
    Si durante la limpieza descubres una mancha seca, acaba con ella mediante amoníaco o espuma seca. Recuerda que es más sencillo eliminar las manchas cuando se producen.
    Haz los mismos pasos en sillones, sillas y cojines.
  • El mando de la televisión es un lugar donde se acumulan gran cantidad de bacterias. Para eliminarlas, frota en el mando un algodón húmedo de alcohol.
  • Con un paño húmedo, limpia el polvo de muebles, lámparas y estanterías. En las estanterías, respeta la regla 60, 30, 10. ¿Cuál es esta norma? El 60% de la librería deben ser libros. El 30% ha de estar vacío y el 10% restante puede ser decoración.
  • Limpia los cuadros con un plumero y después pasa el aspirador por todos los rincones.
  • Finalmente, friega los suelos con un producto específico dependiendo del material.

HABITACIONES Y DORMITORIOS

El dormitorio es un lugar de descanso. Para relajarnos más fácilmente, esta estancia debe estar bien organizada y debe ser fácil de limpiar.

  • Empecemos por los cabeceros. Los de madera o metal puedes limpiarlos con el plumero. Aprovecha esta limpieza de primavera para pulirlos con un producto adecuado. Si los cabeceros son tapizados, pasa el aspirado. Si hay manchas, quítalas con un paño ligeramente humedecido con un poco de amoníaco disuelto en agua.
  • Las sábanas se cambian semanalmente. Las fundas de las almohadas deben lavarse y cambiarse una vez al mes.
  • Dale la vuelta al colchón (se da cada 3 meses). Cada vez que cambies las sábanas, antes de poner las limpias, deja aireando el colchón durante media hora.
    La limpieza profunda del colchón puedes hacerla cada seis meses. Espolvorea bicarbonato por todo el colchón, deja que actúe un par de horas y pasa bien el aspirador. Lava los almohadones en la lavadora, con programas diferentes dependiendo de si son de plumón o si son sintéticos. Si puedes, lávalos un día soleado para que se sequen al aire, se apelmazarán menos.
    Por último, te recomendamos lavar mensualmente la funda del colchón (lo ideal es tener dos fundas).
  • Antes de guardar los edredones, revísalos. Si tienen alguna mancha, aparta el relleno aislando la zona con una goma; lávala a mano y cuando seque, suelta el relleno de nuevo.
    Después, mete los edredones y las mantas en la lavadora. Si hay tejidos que no puedes lavar, límpialos en seco o llévalos a la tintorería.
    Para ahorrar espacio en el armario, enrolla las colchas, nórdicos y mantas sacándoles bien el aire antes de meterlos en bolsas. Mejor que estas bolsas sean de tela transpirable.
  • Es hora de guardar y lavar la ropa de invierno. Si es posible, guárdala en bolsas transpirables. Ubica cerca la ropa de primavera y verano.
    Cuando estés ordenando la ropa, deshazte de todo lo que no hayas usado o no esté en buenas condiciones. Las prendas que sí lo estén puedes donarlas o venderlas.
    Cuando tengas la ropa fuera del armario, es el momento de limpiar el interior de los armarios. Si son de madera o lacados, pásales un paño ligeramente humedecido con jabón neutro, aclara y sécalos bien. Para que desprendan buen olor al abrirlos y en tu ropa, coloca unos saquitos con lavanda. También ahuyentarán a los insectos.
  • También es el momento de descolgar y lavar cortinas y otros textiles mencionados. Sustitúyelos por tejidos más ligeros y frescos.
  • Para terminar, barre todo el suelo y friégalo.
fundas textiles frescos y ligeros de lino algodon tonos claros colores claros

COCINA

Hay que tener la cocina organizada de manera funcional, para que sea más sencillo cocinar. Comienza con la puesta a punto de la cocina para la primavera:

  • Muebles de la cocina. Primero de todo, empieza por ordenar y limpiar los armarios de la cocina. Elimina el polvo con un plumero. Luego limpia el exterior con lavavajillas o amoníaco diluidos en agua. También puedes usar un poco de vinagre o desengrasante. Seguidamente, aclara y seca con un paño suave para evitar las marcas. Cuando el exterior esté totalmente seco puedes aplicar un producto que dé brillo. Es el turno del interior. Retira todo lo que haya dentro y pasa una esponja con detergente para limpiar. Cuando esté el interior despejado, aprovecha y deshazte de todo aquello que ya no quieras o esté caducado.
  • Textiles de la cocina. Comprueba si están muy deteriorados para retirarlos o no. Si tienen manchas secas, déjalos en agua caliente con amoniaco durante unas horas. Después, lávalos a 30 ºC. Si siguen un poco sucios, añade lejía para prendas de color a la lavadora.
  • Azulejos. Límpialos con desengrasante, agua y un poco de jabón. Si usas demasiado jabón los dejarás opacos. Para dejarlos sin marcas y brillantes, aplica limpiacristales.
  • Cocina y encimeras. Deshazte de las cosas que no necesitas ni utilizas. Si despejas las encimeras, tu cocina se verá más ordenada y limpia. Al guardar las cosas de la cocina en el lugar correspondiente, es más fácil mantener el orden y la limpieza.
    Puedes usar cestas multiusos de almacenaje para latas, botes y paquetes. Tendrás todos los ingredientes y utensilios ordenados. Sirven para las encimeras y para el interior de los armarios.
  • Nevera y congelador. El primer paso es desenchufar la nevera. Saca todos los alimentos y desmonta baldas, estanterías y cajones. Limpia estos componentes de la nevera en el fregadero con agua y jabón y deja que se sequen.
    Con la nevera vacía, limpia su interior con un poco de agua y bicarbonato. Esta mezcla ayuda a eliminar los malos olores de la nevera. Te recomendamos otros limpiadores naturales como el vinagre o el limón. Así tu frigorífico no olerá a limpiador químico. Para el exterior de la nevera, usa una mezcla de vinagre y agua para eliminar los restos de grasa de la cocina. Las juntas de la puerta puedes limpiarlas con agua y vinagre. Si hay moho, limpia con un poco de lejía diluida con agua.
    Antes de volver a llenar la vacía, comprueba la caducidad y el estado de los alimentos.
    Puedes aprovechar también para organizar el espacio de la nevera. Es recomendable colocar los alimentos en función de la temperatura que necesitan. Como en los armarios y encimeras, también puedes usar en tu frigorífico bandejas de almacenaje.
    Usa estos consejos también para el congelador.
  • Horno. Usa desengrasante y vinagre para debilitar la grasa del horno y la campana extractora. Acaba de limpiar con un estropajo.
  • Limpia el fregadero de la cocina con un estropajo, anti cal y un abrillantador.
  • Para terminar con la limpieza de primavera de la cocina, barre y friega el suelo con desinfectante y productos especiales para eliminar la grasa.

BAÑO

Un consejo antes de empezar la limpieza del baño es que evites acumular elementos, te será más fácil el mantenimiento y limpieza diaria.

  • Antes de limpiar a fondo el baño, si tienes aire acondicionado, revísalo y cambia los filtros.
  • Consigue unos azulejos limpios con agua caliente jabonosa, un paño de microfibra y unas gotas de aceite esencial de árbol de té.
  • Seguidamente, limpia los muebles del baño, el espejo y la ventana.
    Saca todos los trastos del interior de los muebles y tira lo que no quieras o esté caducado. Limpia tanto el interior como el exterior y mete ordenadamente los productos que conserves.
    Para el espejo, frota un paño seco contra la superficie para eliminar las partículas de suciedad. El siguiente paso es limpiar el espejo con un poco de vinagre sobre una hoja de periódico arrugada. Pero no apliques el vinagre directamente en la superficie del espejo. Para acabar, arruga otra hoja de periódico seca y pásala por la superficie para quitar la humedad.
    Si tu baño dispone de ventana, elimina el polvo con un cepillo y luego límpiala con agua, jabón y un paño.
  • Es el turno de la ducha, el lavamanos y retrete. Desde el interior de la ducha, límpiala a fondo con un cepillo pequeño, agua y lejía. Aplica antical para dar brillo a las mamparas. Deja que se seque toda la superficie y usa un cepillo pequeño para limpiar los restos. Para limpiar el váter y el lavamanos, usa un estropajo con el producto de limpieza correspondiente.
  • El último paso es barrer y fregar el suelo. Coge las toallas, mételas en la lavadora y cuelga toallas frescas. Puedes escoger toallas blancas o de colores alegres. Coloca detalles aromáticos para darle un aire primaveral al baño.

Finalmente, te aconsejamos que no tengas en el baño:

  • Cosméticos. Los vapores del calor y la humedad constante perjudican a los cosméticos y cremas. Un truco para potenciar el efecto de algunas cremas es conservarlas en el frigorífico. Ya que los hemos mencionado, aprovecha la limpieza de primavera para revisarlos y tirar los que no uses o estén caducados.
  • Perfumes. El ambiente del baño hace que las fragancias cambien y se estropeen. El mejor lugar para guardarlos es en el armario, alejados de la luz y el calor y en su caja original.
  • Medicamentos. La humedad resta efectividad a algunos medicamentos. Además de preservarlos en un lugar fresco y seco, guárdalos en su embalaje original para saber cuál es cuál y poder consultar la fecha de caducidad.
  • Joyas o bisutería. Pueden oxidarse con la habitual humedad del baño. Mejor guárdalas en tu habitación, dentro de bolsitas de algodón o en una caja de madera. Así también estarán protegidas de la luz y del polvo.

ZONAS COMUNES

LÁMPARAS Y BOMBILLAS

Con un plumero, limpia el polvo de estos elementos. Si tienen manchas, pásales cuidadosamente una esponja o un paño húmedo. Si tienes lámparas con cristales colgantes, te compartimos un truco. Ponte unos guantes de algodón, humedece tus dedos en limpiacristales (o en un poco de amoníaco diluido en agua) y pásalos por todos los cristales colgantes. Con esta táctica evitarás goterones.

ENCHUFES E INTERRUPTORES

Antes de nada, ten la luz desconectada. Primeramente límpialos con un paño ligeramente húmedo. Si aún queda alguna mancha, elimínala con un algodón humedecido en un poco de alcohol. Para las zonas más pequeñas puedes ayudarte de un bastoncillo o disco facial.

Para hacer una limpieza completa, retira el embellecedor con un destornillador y limpia bien el interior de los bordes.

PLANTAS

Tienen doble función: decorativa y humedecen el ambiente. Algunas variedades incluso lo purifican. Limpia el polvo que se acumula sobre las hojas con un paño suave humedecido en leche.

LOS MUEBLES LEJOS DEL SOL

La luz solar y la atmosfera seca debilitan los muebles de madera. Desplaza ligeramente los muebles para evitar que les dé el sol directo. Igualmente, para nutrirlos, utiliza una cera o un pulimento específico para madera.

LAS CORTINAS

Cambia tus cortinas por otras más ligeras de algodón o de lino. Antes de guardar las anteriores, comprueba que estén en buen estado, lávalas y guárdalas (a poder ser en papel de seda). Si tus cortinas ya son finas, dales un lavado con un programa antiarrugas y cuélgalas ligeramente húmedas para ahorrarte el planchado.

PUERTAS

Limpia las puertas con ayuda de un paño de microfibra, agua y un poquito de lavavajillas.

Si las puertas tienen relieves (cuarterones o marcos), accede a ellos con un cepillo de dientes. Aclara con agua y seca con un paño que no suelte pelusas. Para comprobar que no quedan marcas, observa la puerta a contraluz.
Si tus puertas están lacadas, emplea jabón neutro diluido en agua.

VENTANAS Y CRISTALES

Para las ventanas y cristales, puedes fabricar un limpiacristales casero con vinagre y agua. Pulveriza la mezcla en un paño para limpiar cualquier superficie de cristal. Otra opción es añadir al agua un poco de lavavajillas y unas gotas de amoníaco. Seca siempre con papel de periódico o un paño de algodón. Repasa también las persianas y los marcos de las ventanas.

RINCONES Y ZÓCALOS

Para llegar a los rincones, usa el aspirador. Si éste no llega, utiliza un cepillo pequeño para expulsar el polvo de los rincones y posteriormente aspirarlo. En el caso de los zócalos, primero aspira el polvo y luego repásalos con un paño humedecido en jabón neutro. Sécalos bien y, si son de madera, aplícales un poco de cera.

TECHOS

Tienes dos opciones: usar el accesorio para tapicerías del aspirador o un cepillo de mango largo cubierto con un paño limpio. ¿Tienes ventiladores de techo? Aprovecha la limpieza de primavera para limpiar sus aspas, ya que en breves los pondrás en marcha y no queremos que el polvo acumulado se esparza.

PAREDES

Primero, repasa con el plumero los rincones y esquinas de los techos, marcos de puertas y ventanas. Para los cuadros, utiliza un paño. Si tus paredes son de pintura lavable, límpialas con jabón neutro o un poco de lavavajillas, ambos diluidos en agua. Prepara la cantidad necesaria para toda la pared porque si te paras a la mitad, puedes hacer una marca difícil de eliminar. Empieza por la parte de abajo y sigue hacia arriba.

SUELOS DE MADERA

Para mantenerlos, regularmente pásales una mopa y elimina las manchas con un paño húmedo. Si están impermeabilizados puedes limpiarlos con una fregona bien escurrida. ¿Has descubierto rayas en tu suelo? Deshazte de ellas frotando con un estropajo de acero y aplicando betún marrón mezclado con cera para igualar el color de la madera.

ALFOMBRAS

En esta limpieza de primavera, reemplaza las alfombras gruesas por otras más ligeras, de fibras vegetales. O no coloques ninguna. Antes de guardarlas, lávalas espolvoreando bicarbonato en la superficie y dejándolo actuar durante 15 minutos. Seguidamente, aspira las alfombras y guárdalas enrolladas para evitar que se deformen. Antes de enrollarlas, comprueba que están bien secas para que no se deterioren.

Si no cambias las alfombras, en esta limpieza de primavera aprovecha para eliminar las marcas que hace el peso de los muebles. Levanta el pelo de las alfombras y evita que se noten las marcas con un cubito de hielo. Deja uno en cada marca y espera que se derrita. Déjalo secar y finalmente pasa a fondo el aspirador.

El truco para evitar grandes limpiezas es ir repartiendo las tareas a lo largo del año. Aunque en esta limpieza de primavera también puedes aprovechar para poner a punto estancias que usamos en el buen tiempo, como las terrazas y jardines.

Con tareas de limpieza y mantenimiento diarios,  esta limpieza de primavera sólo será una cuestión de pequeños detalles.

Si sigues la planificación y tienes en cuenta todos los consejos que te hemos dado, harás una limpieza primaveral de manera fácil y rápida.

Y si no te apetece llevar a cabo esta limpieza de primavera ponte en contacto con nosotros y dejaremos tu hogar impecable.

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